II Concurso-Exposición Club los Molviceños de Colombicultura

Del 18 al 21 de diciembre se ha celebrado en el salón de Exposiciones del Mesón Damián el II Concurso-Exposición Club los Molviceños de Colombicultura con gran número de participantes y asistentes.

Se han expuesto 144 palomas de la Raza “Buchón Granadino”, pertenecientes a más de 50 participantes locales, provinciales y de otras provincias andaluzas como son Almería, Córdoba, Jaén y Málaga.

El domingo día 21 de diciembre se entregaron los premios y trofeos que vinieron precedidos unas palabas del Alcalde de Molvízar, Francisco Fermín García Puentedura, que felicito a todos los miembros de la organización de esta segunda entrega del concurso-exposición de Colombicultura y se mostro contento y satisfecho al ver como tan exitoso acto se va consolidando como un referente del mundo de la colombicultura en  la Provincia de Granada.

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El concurso, organizado por el Club de Colombicultura los Moviceños en colaboración de la Concejalía de Participación Ciudadana, del Ayuntamiento de Molvízar hizo entrega de 16 premios en 5 categorías además de dos premios, uno a la Mayor Colaboración y el segundo a la Mejor Colaboración, quedando la tabla de la siguiente forma: 

Categoría Hembra Pichona:

1º Hermanos Maya (Almuñécar)
2º José Antonio Lozano (Molvízar)
3º Francisco Prados (Molvízar)

Categoría Macho Pichón:

1º Hermano Maya (Almuñécar)
2º Pepe Caballero (Priego de Córdoba)
3º Pepe Caballero (Priego de Córdoba)

Categoría Hembra Adulta:

1º Emiliano Siles (Loja)
2º Alfonso Jiménez (Motril)
3º Antonio Andrés Pérez (Baza)

Categoría Macho Adulto:

1º Juan Carlos Ruiz (Iznalloz)
2º Hermanos Maya (Almuñécar)
3º José Rosua (Molvízar)

 Categoría Local:

1º Hembra Pichona: José Antonio Lozano
1º Macho Pichón: Joaquín Prados Bueno
1º Hembra Adulta: Francisco Prados Bueno
1º Macho Pichón: Francisco Prados

Premio Especial al Mayor Colaborador: Antonio Jiménez González

Premio Especia al Mejor Colaborador Juvenil: Francisco González Béjar.  

 

Datos sobre el Buchón Granadino:

Origen genético: Este palomo fue llamado Valenciano, al igual que al Jiennense y al Laudino Sevillano, lo que demuestra claramente la influencia de esta raza, también se la supone una cierta influencia del Gorguero (muy posiblemente).

Posteriormente se efectuaron cruces con el Colillano y con el Quebrado Murciano, y más recientemente con el Rafeño y con el Laudino Sevillano.

Localización principal en la actualidad: Granada y localidades de su provincia.

Extensión geográfica posterior: Resto de provincias andaluzas (principalmente Málaga), Extremadura, zona centro, Cataluña. En el resto del país su cría es testimonial.
Su cría en el extranjero está ubicada principalmente en Estados Unidos, México y Argentina.

Perspectiva de futuro: La perspectiva de futuro de esta raza es buena, ya que la cría no parece haber disminuido en los últimos años. 

Generalidades: El buchón granadino es un palomo procedente de antiguas razas de buchones Laudino, cultivadas en las regiones levantina y andaluza, con unas características orientadas al gusto del aficionado de esta provincia. Es un animal de proporciones y formas singulares, tanto parado como en vuelo, que lo diferencian de las demás variedades de buchones que se crían en nuestro país.

Su tamaño es más bien grande, dentro de las palomas en general, el pecho ancho, y el buche, por lo cual lleva el nombre, grande y descolgado; las patas altas y limpias de plumas, y la cabeza, que es una de las principales características, es grande y forma un ligero cuadro; el pico es recio y engatillado, llevando sobre él las carúnculas nasales de forma triangular, prominentes y rizadas. En la base tiene tres verrugas. El ojo es vivaz con un ribete carnoso pero abierto hacia fuera y de color rojo. Su vuelo es pausado y elegante exteriorizando el buche, así como la cola que lleva abierta y arqueada en sus extremos para arriba.

Medidas y formas: La cabeza, como hemos dicho antes, forma un cuadrado con la frente, la parte alta y la nuca. Por delante el pico es romo, grueso y cae en forma engatillada, de la punta de este a la parte de atrás de la cabeza, suele medir de 55 a 65 mm. El ancho de esta es de 28 a 30 mm. Las carúnculas nasales (rosetas) deben formar un triángulo, abriendo y haciendo prominencia donde une a la pluma de la frente; a los dos años aproximadamente las tiene notoriamente rizadas; las medidas han de ser: de la punta del pico a la parte más alta, de 21 a 24mm. Y el ancho suele ser de la misma longitud. Debajo del pico tiene tres verrugas, normalmente más grande la del centro, que a veces puede llegar al tamaño de un garbanzo pequeño, la distancia de la base de esta a la parte más alta de las rosetas es de 22 a 26 mm. El ojo es grande y de tonalidad rojiza, así como el ribete que lo circunda que será grueso y abierto hacia afuera; la tonalidad del color rojo varía según la pluma del animal, pero nunca tenderá a ser negro; el diámetro exterior del ribete viene a tener entre 11 y 13 mm.

El cuello es esbelto y recio debajo de la verruga central le sale una especie de papada, que continua con el buche, el cual será ancho, rajado y descolgado y redondeado en la base; no ha de ser demasiado voluminoso, pues así es propicio de embuchamiento y a que el palomo no se defienda bien en el aire; a este conjunto se le llama <<delantera>>, en la parte de atrás del cuello se le forma un morrillo que le da un aspecto airoso.

El pecho es ancho y de unos 12 a 14 cm. y la longitud proporcionada a esta anchura, o sea, de 26 a 28 cm. El cuerpo no ha de ser horizontal sino levantado adelante y caído en la cola, la cual terminará bien cerrada con las alas plegadas encima, llegando casi a la punta de aquella. La pluma es fina y bien pegada al cuerpo, las de la cola y las alas, anchas, uniformes y redondeadas en la punta. Las patas son altas y limpias de pluma, los dedos largos y recios, el color rojo morado (pata de perdiz), algunos ejemplares al andar o arrullar muestran el muslo, lo que le da mayor realce a la estampa, a su vez no debe bajar la cabeza más que la espalda ni arrastrar la delantera, pues con el roce llega a formársele una calva.

En el vuelo o salto corto, la cola la abre en abanico, con los extremos ligeramente arqueados hacia arriba, asimismo debe formar línea la cola con la normal del cuerpo, de lo contrario, es decir, si la quiebra para abajo y eriza las plumas de esta unión, formaría lo que se suele llamar <<albardilla>>.

Al saltar ha de batir las alas con fuerza para elevarse; en pleno vuelo mantendrá la postura, con el buche descolgado, la cabeza en alto, o al menos no bajándola de la línea del dorso la cola semiabierta y arqueada, como hemos indicado antes: Al planear las alas las pondrá en forma de <<V>> (hacer el ángel).

El carácter debe ser alegre, pues de esta forma en sus movimientos puede exponer sus cualidades, ya que esta raza se cultiva primordialmente para exhibición; igualmente se valora el que sea volador y trabaje bien a las palomas perdidas.

Las medidas que se han dado corresponden al macho de en general y más la cabeza, rosetas, verrugas y ribetes, así como la forma de la cabeza que no es tan chata como en el macho, y el pico es algo más fino y largo.

Coloración de pluma: Hay una gran variedad de colores de pluma en este tipo de palomos, pues pasa del negro al blanco por una serie de grises, azulados, marrones y rojizos y que además se denominan con un lenguaje propio. Así se puede decir según la pluma un palomo cuervo, mulato, azul, pelirrata, maracolor, bayo, rucio, plata, barquillo, rosado, porcelana, zarandalí, jazmín, etc., así como las combinaciones de algunos de estos colores con el blanco: pintado, aliblanco, colinegra, colibordado, chorreado, caratulo, bragado y algunos más. De estas plumas se aprecian sobretodo los colores puros y limpios y de estos los oscuros, como azul, mulato, y cuervo, por la calidad de emplume y otros por su escasez y rareza, como barquillo y plata.